Opel confirma el despido de 900 empleados en su planta de Figueruelas

El consejero delegado de Opel, Nick Reilly, ha presentado hoy el plan de reestructuración definitivo de la empresa, que supondrá la eliminación de 8.300 puestos de trabajo en Europa, 900 de ellos en la planta zaragozana de Figueruelas, que tal y como se esperaba mantendrá dos líneas de producción y compartirá la fabricación del modelo Corsa con la empresa alemana en Eisenach.

Reilly ha añadido que su objetivo es “mantener la capacidad instalada en la factoría española de Figueruelas (Zaragoza)” y adjudicará el nuevo Combo y otros derivados del Corsa GSV (Global Small Vehicle) si la factoría funciona bien, ha informado Reilly. Así, a medio plazo, la nueva Opel quiere convertir a Figueruelas en la factoría líder para la plataforma GSV del nuevo Corsa a partir de 2013.

Sobre los despidos, según ha afirmado el director de Manufacturas de Opel, Reinald Hoben, la compañía intenta lograr con los sindicatos españoles una solución “responsable desde el punto de vista social” para los 900 trabajadores que van a perder su empleo. “Las negociaciones son constructivas y estoy convencido de que lograremos una solución aceptable que apoye todo el mundo”, ha destacado.

El directivo ha asegurado que la planta de ensamblaje alemana en Eisenach va a producir todas las variantes de tres puertas del modelo actual Corsa y que se va a trasladar de Zaragoza a Alemania la producción de algunos componentes específicos del tres puertas.

El plan de Opel contempla una inversión de 11.000 millones de euros hasta el año 2014, destinada principalmente a la renovación de la gama (el 80% de los coches tendrá tres años de antigüedad o menos en 2012) y el desarrollo a automóviles eficientes. Esto incluye ocho importantes lanzamientos solo en 2010 - como el Meriva, el Corsa, el Movano y el Astra Sports Tourer - y otros cuatro en 2011, el más importante, el vehículo eléctrico de autonomía extendida Ampera, una primicia en la industria Europea. Mil millones irán a parar a “tecnología innovadora, motores y cajas de cambios de consumo reducido y ampliará la oferta de vehículos propulsados por gas (CNG y LPG)”.

Pide 2.700 millones a los gobiernos

Además, el respaldo de los auditores externos al plan ha permitido a Opel pedir formalmente esta mañana créditos y avales del Gobierno Alemán. En total, prevé captar 2.700 millones de los diferentes países europeos con presencia de fábricas de Opel en sus países del total de 3.300 millones de financiación que necesita para llevar adelante su plan de inversiones. De ellos, la matriz ha inyectado ya 600 millones de euros asi como ha provisto otros 650 millones el pasado enero como pagos anticipados para asegurar las posiciones de liquidez apropiadas.

La marca alemana espera alcanzar el equilibrio en sus resultados económicos (break even) en el año 2011, y se ha fijado como objetivo retornar a los beneficios en 2012. Para ello reducirá un 20% la capacidad de producción de sus fábricas por la caída esperada de las ventas en un 25% en 2010, frente a los niveles de 2007, con 16,9 millones de vehículos. Por este motivo, Opel ya ha disminuido en 2009 el volumen de producción un 16% y las horas de fabricación por vehículo en un 4%, por lo que se ha situado, por primera vez, por debajo de la marca de 20 horas por vehículo.

Del total de despidos previsto en toda Europa, 1.300 afectarán a las áreas de ventas y administración y los 7.000 empleos restantes a la de manufactura. Esto incluye la intención de cerrar la planta de fabricación de Opel en Amberes, Bélgica, como ya se había anunciado y donde trabajan 2.377 personas, por lo que trasladará a Bochum (Alemania) la producción belga del Astra de tres puertas. Siguiendo con los países afectados, además de Bélgica y España, Opel quiere suprimir 3.261 puestos en Alemania y 369 en el Reino Unido (en la fábrica de Luton), donde opera como Vauxhall. Las plantas de Gleiwitz (Polonia), Aspern (Austria) y Szentgotthard (Hungría) no están afectadas por el plan de reestructuración.

La central de Opel estará ahora en la localidad alemana de Rüsselsheim (cerca de Fráncfort) y desaparece la antigua dirección de General Motors Europa en Zúrich (Suiza).

Sebastián cree que “el sacrificio” es “alto”
El ministro de Industria, Comercio y Turismo, Miguel Sebastián, ha reconocido hoy que había que hacer “un esfuerzo” en Figueruelas pero que “el sacrificio” que se pide a la planta de Opel es “alto”, por lo que se reunirá con sindicatos y Gobierno aragonés para evaluar el plan de la compañía. Sebastián, a quien no le consta haber recibido por parte de Opel la solicitud de ayudas públicas, ha opinado que, si bien tiene que estudiar con detalle el plan de viabilidad de esta empresa, en él hay cosas positivas y otras que “tenemos que esperar y ver”.

En cuanto a lo positivo, Sebastián ha valorado que se haya acabado con este “larguísimo período de incertidumbre”, que, cree, “era muy malo para todos y se ha demorado durante demasiado tiempo”. Es positivo también que Opel haya apostado por el vehículo eléctrico y, aunque ha dicho que se trata de una decisión empresarial, ha añadido que “ojalá se pudiera conseguir que la decisión fuera que Figueruelas tenga este tipo de coche”.

FUENTE: “Períodico El Páis”

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